14 abril, 2022

¡No adoréis a nadie, a nadie más que a Él!

 Desde la idolatría, aún inconsciente, imposible encontrar al Abba de Jesús 

"El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: Es nuestro Dios, aunque no lo conocéis" (Jn 8,54)


Algunos me acusan de exagerar. Mi piadosa familia me llama loco y obsesivo; y me aconsejan dejar que los "sabios clérigos" arreglen la Iglesia. 

Pero, en el fondo del corazón, sigo viendo al Jairo del Evangelio acudir a Jesús que afirma: "La niña no ha muerto; está dormida" (Mc 5,39). Y continúa: Ahora sois vosotros los que debéis decir "Talitha kumi" (Niña -Iglesia católica- a ti te digo, levántate) y darle de comer (Mc 5,41). 

Asaltar la Navidad desde dentro

    Si llegan disfrazados de incoherencias, son bandidos, no pastores       Nos quejamos los cristianos, algunos al menos, de que la gente n...