El analfabeto político perjudica a todos
Hay mucha gente que no
vota. Creen que es inútil y
que gobierne quien gobierne "todos son iguales". Es un caso de
analfabetismo.
Por el
contrario hay quienes siempre votan a "los suyos", hagan lo que hagan y
propongan lo que propongan.
Es el típico "apasionamiento" que suele tener su
origen en la historia familiar o en la revancha de clase. Otro tipo de
analfabetos.
Finalmente hay quienes se dejan manipular por los "bocazas de turno",
por la "publicidad"
o por las "calumnias,
difamaciones y mentiras" que más circulen. Son marionetas sin
criterio.
En todos
estos casos hay ausencia de "discernimiento en conciencia" que
es lo que me interesa proponer en estas líneas. Los que no saben votar o son
sometidos desde fuera nos perjudican a todos. Con frecuencia votan a sus
propios verdugos. Veamos algunos criterios básicos.
1.- Votar a los mejores.
Es lo que ya proponían los griegos. A los más
preparados y con verdadera "vocación de servicio" y NO a los que
buscan "revancha,
ambición o dominio".
Imagina que
viajas en un gran trasatlántico y se elige al capitán por votación. ¿A quién elegirías?
¿Al que tiene la carrera de capitán mercante, al fogonero, al telegrafista o al
grumete? Doy por supuesto que no te sumarías a un "motín a bordo"
provocado por reaccionarios ignorantes o violentos.
Sin embargo, la "historia política" está plagada de
mayorías que prefirieron acostarse con sus enemigos. Por ejemplo: Una mayoría
de trabajadores votando a los destructores de empleo.
También ha
habido y hay "libertadores"
que hundieron a sus países en la miseria y la privación de libertad. La
ignorancia y el olvido de la historia hacen repetir los mismos errores.
A los
candidatos a unas elecciones habría que exigirles el "currículum vitae" en
la boca para empezar. Pero eso no se hace.
2.- Por los frutos les conoceréis.
Los cactus no dan manzanas. En nuestra
nación y en todas las democracias hay una "historia" de lo conseguido por unos
y otros. Pero, una vez más, la ignorancia, el olvido y la manipulación nos hacen
caer en la elección de los que siembran miseria.
Los cristianos
tenemos esa instrucción sabia y esencial en el Evangelio: "Por los frutos les conoceréis" (Mt 7,20). Pero muchos cristianos lo olvidan y se adhieren a su "religión
política" antes que a este principio de sentido común.
3.- Las opciones globales.
El "Capitalismo" y el "Comunismo",
con sus mezclas, suavizantes y disfraces, son las dos opciones que se abren en las
actuales democracias.
La historia ha demostrado sobradamente que el "Comunismo" es nefasto
y termina arruinando a las naciones que se aproximan a él. Sin embargo se
vuelve a caer una y otra vez en esa tentación. Una vez más los votantes eligen o
secundan a sus propios verdugos.
El anzuelo
del "Comunismo"
es la identificación de "igualdad" con "justicia". Gravísimo
error, porque no hay nada tan injusto como la igualdad. Y justamente ese el
principio que lo hace corrupto e ineficaz.
Cada uno
nace con unos dones que debe administrar con LIBERTAD. Es el imprescindible
camino a su esfuerzo y desarrollo. Por eso el sistema comunista y sus
derivaciones socialistas lo primero que hacen es eliminar, mermar o manipular la "libertad".
La única
igualdad justa es la "igualdad de oportunidades" que cada
uno aprovechará como quiera si mantiene la "libertad" humana que
le pertenece.
Algunos "gurús
religiosos", supongo que movidos por su errado espíritu solidario,
defienden la "igualdad"
y defienden el Social-Comunismo como la opción más solidaria. Incluso llegan a
difundir que "el
Evangelio es comunista". Se equivocan radicalmente. ¡Y cuánto
daño hacen a los Pueblos! Los tozudos datos de la historia los desmienten. Que
se asomen a la convulsa historia de Hispanoamérica, por ejemplo.
Bastaría recordar la "parábola de los talentos", la "parábola
del sembrador" y la "parábola de los arrendatarios de la viña"
para darse cuenta que el fruto de nuestro trabajo depende de la "libertad"
y del "uso"
que de ella hagamos cada uno.
Por tanto, las opciones políticas que privilegian
la "libertad"
son las más humanas y eficaces. Más tarde citaré algún contrapeso.
La Historia es la gran acusadora de las
denominadas Izquierdas. El
TRABAJO es la herramienta básica para conseguir lo más básico: saciar el
HAMBRE.
Pero los "índices
de paro" disminuyen en las democracias capitalistas y aumentan en las social-comunistas. Solo ese dato sería
definitivo para identificar a quién votar y quién es más "solidario de hecho", no
de boquilla.
Por otro
lado la "observación
de la realidad" es otro dato para identificar los sistemas
políticos mejores (o menos malos).
¿Hacia dónde se dirigen los migrantes? ¿Por
qué las fronteras de USA están acorraladas por migrantes si es la nación más capitalista
del mundo? ¿Por qué solo tienen un paro residual?
4 - El freno a la ambición.
La AMBICIÓN de los mejor dotados o mejor
posicionados, incluidos los políticos, es el peligro que hay que prevenir. Hoy por hoy la Historia, con datos en la
mano, demuestra que el llamado Capitalismo o Derechas es el sistema democrático
más eficiente para una nación (principalmente porque salvaguarda la libertad y
la creatividad).
El Comunismo nació como
reacción a la AMBICIÓN de los nobles, sus lujos y su olvido de los demás.
Pero cayó por derogar la "libertad"
y sustituir la dominancia de aquéllos por la prepotencia de los dirigentes
políticos, que fueron más inhumanos que los zares.
El Capitalismo tiene el mismo riesgo si no
modera la AMBICIÓN.
Surge la
reacción de los "sometidos
y olvidados" contra los nuevos nobles de la ostentación y el
lujo para volver a las andadas y "repetir la nefasta historia".
Justamente eso es lo que ha hecho resurgir los "movimientos populistas"
de extrema izquierda en nuestra época.
Y es que hay CAUSAS que abonan la reacción de
los indignados y su huida hacia el suicidio comunista:
-- Es infame e inmoral que mientras todos los
días mueren personas de hambre (necesidad básica) la "industria del lujo"
(necesidad superflua) sea las más floreciente de la Bolsa mundial.
Infame y además
hipócrita si es "lujo
religioso".
-- Es irracional y aborrecible que la "inversión en ocio" sea desorbitada
respecto a la "inversión
en trabajo y productividad". Un mal endémico en nuestras
sociedades modernas. Sin OCIO se puede vivir (ya nos buscaremos
entretenimientos), sin TRABAJO para conseguir "pan y techo" no se
puede vivir.
Jugarse los
ahorros o la vida, por ejemplo, para divertirse es una aberración impropia de
seres inteligentes. Sin embargo hay gobernantes que lo promocionan porque atrae
inversión, turistas o dinero. ¡Infinita estulticia y desvergüenza política!
-- Es indecente ver a políticos (incluidos socialistas y comunistas) presumir
de buenos gestores porque dedican más dinero público a "gastos suntuarios"
(superfluos) que a los "gastos necesarios". Atrae más
votantes tener una "ciudad bonita", por ejemplo, que
dar preferencia al "pan y techo" para todos.
Hace años
un amigo me decía: Con tus criterios de "austeridad" nadie te votaría. Sin
embargo es lo más racional y solidario: Primero lo NECESARIO, después lo
CONVENIENTE y eliminación de lo SUPERFLUO.
-- Es infame e inmoral que mientras a ras de
tierra hay hambre, sed, enfermedades, precariedad, los "jefes del mundo"
gasten ingentes cantidades de dinero en intentos por conquistar el espacio,
cuando todavía hay recursos inexplorados en nuestro mundo.
Idiotez total son los
viajes turísticos al espacio para millonarios.
Tiene menos
importancia la tan cacareada "corrupción
individual y esporádica". En todas las cestas siempre hay
alguna manzana podrida. Hay que eliminarla con leyes severas y punto.
Lo
verdaderamente importante es una "estructura de gobierno honrada y eficaz" a
todos los niveles, que preserve la LIBERTAD y modere la AMBICIÓN de los mejor
dotados o posicionados, empezando por los "servidores públicos" que viven de
nuestro trabajo.
5.- Mi propuesta solidaria y posible: "Sueldo Máximo".
Limitar los sueldos por arriba, de la misma
forma que hay establecido un soporte por abajo es un método sencillo, sin estrenar, para
frenar la "codicia"
y los "excesos"
del Capitalismo. ¡Hay que limitar prebendas y pernadas de los magníficos!
El
capitalismo salvaje y el neoliberalismo a ultranza son "excesos" que se
convierten con el tiempo en semilla de socialismos y comunismos destructores de
la libertad humana y de la economía de un país.
Hay "trabajadores" (piensa en banqueros, directivos,
deportistas, políticos, etc.) que cobran en un año
lo que otros no ganarán en toda su vida.
La distancia entre unos y otros es
sencillamente impúdica, deshonesta, escandalosa e inmoral. Uno se pregunta si
esos superhombres no comen, no duermen o no tienen un límite de 24 horas.
Se argumenta -con razón- que cada uno recoge
lo que con su capacidad y esfuerzo ha sembrado. Pero no siempre es así porque hay quienes
no hacen sino quemar los oropeles de la cuna. Y otros -avispados ellos- ni
capacidad, ni esfuerzo, ni familia, puro fraude.
Es verdad -le decía yo a un encumbrado amigo- que tú te quemabas las cejas estudiando mientras otros mamaban botellón.
Es verdad que renunciaste a aquella novieta temprana porque sólo era un juego
que te distraía de tus estudios. Es verdad que te privaste de mucho sueño y
fatua diversión por cumplir tus objetivos. Realmente te has merecido un buen
sueldo, una buena casa, un buen nivel de vida.
Pero pregunto: ¿Dónde
conseguiste la capacidad? ¿Qué hiciste, por ejemplo, para no nacer ciego o
deficiente? ¿Elegiste tú la familia y el ambiente que te ayudaron a triunfar?
¡Hombre ya!
-me respondió-. Pero los impuestos redistribuyen la riqueza y yo pago
religiosamente mi 45%, una barbaridad.
Está muy requetebién -continué- pero,
restándole esa barbaridad, tu sueldo neto sigue siendo un 3.000% mayor que el
de la orilla pobre. Es decir, ganas 30 veces más que un obrero de mínimos. No
ganas para vivir bien, ganas para derrochar y aún te sobra.
A lo que hay que
añadir otra gran diferencia. Mientras tú trabajas con comodidad y satisfacción,
otros trabajan dejándose la piel, el sudor e incluso la vida. La distancia
entre tu real y meritorio esfuerzo y el actual esfuerzo del pobre es excesiva.
Por eso es necesario acortar
esa distancia y poner un límite a la ambición de los encumbrados. Es necesario que la Ley marque un techo.
Es
imprescindible fijar un "sueldo máximo" como se fija un "sueldo
mínimo".
La distancia entrambos podría ser de 10 ó 15 veces el
mínimo pues es justo gratificar el esfuerzo, la capacidad y la productividad de
los mejores.
Sin limitar
la distancia entre una y otra orilla no podrá evitarse el peligro de la
AMBICIÓN, que es el veneno del propio sistema capitalista.
No se trata de dar a todos igual, ni de
olvidar el mérito, el esfuerzo, la iniciativa, el liderazgo y la libertad, como hacen los social-comunistas redivivos.
Que cada cual cultive sus pocos o muchos talentos y reciba en consecuencia.
Pero la distancia no puede dejarse al
arbitrio de la insaciable voracidad de los ambiciosos. Hay que partir del hecho de que todos somos
humanos y, por tanto, limitados. No pueden justificarse diferencias cósmicas
por la supuesta productividad de los semidioses.
Quienes toman o ejecutan
decisiones desde el vértice lo hacen subidos sobre el esfuerzo y la sabiduría
de una pléyade de subordinados.
Se trata de imponer, por ley,
una proporcionalidad racional entre los trabajadores ínfimos y supremos. Todos participamos de la misma frágil
humanidad, todos colaboramos en los fines del grupo.
Confiar
esta misión al libérrimo "dios mercado" es peor que nombrar
al zorro gerente del gallinero. El despiadado monstruo impone la salvaje ley
del más fuerte y condena sin pestañear a los ínfimos (pobres de ingenio,
figura, fuerza, normalidad o familia). En ese sistema homicida no alcanzan una
rápida muerte liberadora, sino la lenta tortura del olvido, el desprecio, la
marginación y la negación de sus más elementales necesidades humanas.
Si los "trabajadores
millonarios" -sean del sector que sean- imaginaran su
reencarnación en la piel de sus compañeros mínimos, ellos mismos pedirían a
gritos la "ley
del sueldo máximo".
Quienes
consideran su fortuna consecuencia de su inteligencia deberían "entender"
que todos somos "ínfimos
y efímeros pero necesarios, obreros de un porvenir sin fin, perdidos en
lo innumerable pero únicos, limitados por todas partes, inacabados por
naturaleza…" (1).
El que no quiere verlo se encenaga en su propio exceso y algún día se topará
con la realidad de su bolsa llena y sus manos vacías.
Los políticos saben muy bien tranquilizar a
las masas con el básico PAN y CIRCO. Pero la mayoría, sobre todo los de izquierdas, han propiciado el
crecimiento del CIRCO en decremento del PAN. No hay más que observar la "excesiva
circulación de millones"
por los deportes, espectáculos, festivales, construcciones ornamentales,
viajes, publicidad manipuladora, regalos de captación, etc… Sin embargo, hay
gente que no tiene los indispensables "pan y techo" para sobrevivir, y eso debería ser lo
prioritario.
En resumen, hoy día no hay otro sistema democrático más eficaz y próspero
que el imperfecto Capitalismo liberal (las Derechas).
El Social-Comunismo (las Izquierdas)
sigue teniendo el veneno revolucionario en sus genes.
Y, en contra de su publicidad
engañosa, no son "progresistas" sino "retrovisores" del perverso pasado del Comunismo.
¡Pero ojo! El
Capitalismo sin riendas, sin compasión, sin límites moderadores y racionales,
contiene la "semilla reaccionaria" del Comunismo. No hay más que observar el
mapa político del mundo y la génesis histórica de los Comunismos reinantes en
algunas naciones.
Una
observación última. Si una nación -por irracionales concesiones democráticas
(así lo justifican algunos)- permite la elección de "enemigos de esa nación", hay que rechazar a los que pretendan
gobernar aliándose con esos enemigos.
Si en el cuerpo nacional existe la
desgracia de un "cáncer", sería un suicidio colectivo promocionar la "metástasis" con tu voto.
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