24 octubre, 2026

¿Qué haces con tus muertos?

 

La aberración de negociar con Dios y con el Cura


¿Es coherente pedir a la Misericordia infinita que tenga misericordia? Pues es lo que nos han enseñado a hacer. Con una "insolente cara dura" le decimos a Dios lo que tiene que hacer. 

Toda incoherencia (negación de la inteligencia) es un atentado contra el Creador que te hizo "a su imagen y semejanza" con inteligencia, voluntad y libertad. Y ése, precisamente ése, es el auténtico "pecado contra el Espíritu Santo". 

Pensemos un poco, por favor: ¿Rezas para que el sol te ilumine o para que la lluvia te moje? ¿Cómo eres tan tonto de pedir que se empape quien ya se sumergió en el Amor infinito? 

¿Puedes hacer algo por tus difuntos? ¿Ellos pueden hacer algo por ti? Ni lo uno ni lo otro. Es imposible añadir remiendos al Infinito. He ahí otra doctrina errada e interesada de nuestro Catolicismo.

 

Jesús vino a liberarnos de la "opresión religiosa" y a enseñarnos la LUZ de la HUMANIDAD. Por eso lo mataron, porque hacía peligrar la dominación de los jerarcas religiosos. 

Hoy la historia se repite. Los nuevos "dueños de dios" imponen, tergiversan y someten a los creyentes. Citaré solo, como ejemplo, la absurda "doctrina sacrificial de la redención", que han convertido en el quicio de nuestra religión, sin el más mínimo síntoma de reconocer el error y convertirse. 

Si se disparata en tema tan grave, cómo creerse los "cuentos sobre los muertos". Los Jerarcas se han apropiado de la Viña. Nos han sembrado de minas el camino y nos imponen incoherentes "ruedas de molino". Estamos peor que "in illo témpore". 

Por eso hay que volver a Jesús de Nazaret y, a pesar de nuestra limitación, ignorancia y fragilidad, sumergirse en su doctrina, no tener miedo a la LIBERTAD maravillosa de su mensaje y aprender de su LUZ y de la coherencia que nos ha regalado el Creador. Mantenerse atados al error no es una opción cristiana. 

La muerte, para los cristianos, es una liberación, una meta, una pascua: el paso a la tierra prometida. NO un motivo de tristeza y, menos aún, de penitencia reparadora. ¡Qué disparate querer convencer a Dios con ayunos, dolor o dineros! 

El llanto por la separación de los que amas, sobre todo si es una muerte prematura, es totalmente natural. Son las lágrimas de la sensibilidad que se duele por la separación. A veces esa separación es traumática o inesperada y el dolor sensible nos clava sus garras. Pero todo eso debería estar arropado y consolado por la segura confianza en la Misericordia del Padre que abre la puerta de la eternidad, abraza y llena de vida a quien nosotros creemos muerto.

Los que mueren, mueren para vivir. Estamos ciertos de que pasaron definitivamente a la orilla de la Vida, aunque ignoremos todo lo que pasa tras los barrotes de nuestra "jaula del tiempo y el espacio". 

Se debería promocionar la alegría del alma y la confianza por el desembarco en los brazos del Padre. Los símbolos litúrgicos deberían ser de resurrección y no de muerte. Debería dominar el blanco y no el morado penitencial que ya no tiene sentido. 

¿Os imagináis el bálsamo en los corazones cuando oyéramos cantar o tocar en la iglesia el "¿Aleluya de Händel", por ejemplo? Esa sería una fe coherente y auténtica. 

Algunos me preguntan: ¿Y los "los pecados"? ¿Cómo purgarán por sus pecados? ¡Pobrecitos, qué "purgatorio" más largo les espera…! 

¿Quién te metió en la cabeza la existencia de un "purgatorio temporal"? ¿No hemos quedado que ya saltaron la barrera del TIEMPO? ¿Cómo puedes creer en la indulgencia de 10 años aplicada a tu difunto o en la virgencita que lo saca del fuego agarrado a su escapulario? ¡Cuánto daño han hecho a la piedad verdadera los errados mitos infantiles! 

¿No habrán "purgado" ya con creces, en este mundo, todos sus errores? ¿No habrán pagado por la universal y cierta "ley de la causalidad" todos los efectos de sus erradas decisiones? ¿Cómo puedes tú saber y juzgar los esfuerzos por sobrevivir de éste o aquél? 

¿Pero, sobre todo, en qué Dios crees? ¿No sabes que el Dios de los Cristianos lo tiene "todo perdonado desde la eternidad"? ¿O crees todavía en el "dios terror" que mata a su hijo para poder perdonar? ¡Qué incoherente sería que quien predicó el "perdonar siempre" después no lo practicara! 

 Lo primero que podemos hacer, por nosotros y por nuestros difuntos, es ACEPTAR su descanso en la PAZ. Ya entraron en la, para nosotros, inimaginable eternidad. No puedes hacer NADA por ellos, como no puedes operarte de apendicitis por el que entró en el quirófano o como no puedes examinarte por tus hijos. 

El único y universal remedio, lo que realmente puedes hacer "aquí y ahora" es: "Vencer el mal con abundancia de bien" (Rom 12,21) con el ejemplo y lecciones de los que partieron. 

Te propongo estas tres ACTITUDES ante tus difuntos: 

1. RECTIFICAR los malos funcionamientos que heredaste, muy sutiles a veces, porque suelen ser subconscientes y no nos han enseñado a concientizarlos. El "ambiente humano", en especial el familiar, tiene una influencia inmensa en nuestra propia vida. 

2. PERDONAR las posibles heridas que te causaron, hasta que no quede ni rastro de resentimiento. No porque necesiten tu perdón, sino porque ese perdón es la medicina que necesitan tus heridas. Y recuerda: Perdonar NO es apretar los dientes (voluntarismo) y olvidar el dolor de tus heridas. Perdonar es comprender y no condenar. Comprendiendo tu propia fragilidad (conociéndote a ti mismo) entrarás en la comprensión de la limitación de los que te hirieron. 

3. IMITAR el buen ejemplo que te dejaron. Es la mejor forma de amar y honrar su memoria. Tiene sentido nombrarles en la Misa para sentirnos "CON ellos", pero NO pidiendo "POR ellos" pues nada necesitan. 

"Amar es admirar y admirar nos lleva a imitar lo que admiramos". Si admiramos (amamos), es que esa persona nos atrae. Si nos atrae, es porque ya tenemos en nosotros algo de eso que admiramos. La "presencia interior" de tus difuntos (más que su recuerdo cerebral, los ritos o los rezos) estimulará eso que llevas dentro y quiere crecer en ti. 

Esa sería la finalidad de honrar a los muertos, que no pierdas la semilla que sembraron en ti. ¿Qué admiraste, qué sigues amando en tus difuntos? Si no hay amor, solo queda sensiblería o rutina social. Para nada te servirán el funeral, los rezos, los lutos o las flores. 

Si lo que te queda es amor, es un disparate hacer cambalaches con el Cura o con Dios. Tus difuntos no necesitan rezos ni estipendios. Ya desembarcaron en las manos del Padre. Dedica tus dineros a los vivos. Los que ya pasaron no lo necesitan. 

Si "rezar por" es un disparate, deduce la estupidez de encargar a otros que "recen" y encima les pagues. Es la manipulación más boba en la que nos han embarcado interesadamente los Curas. 

Lo honesto y real es decirte: Los Curas necesitan comer para hacer su trabajo de acompañarte en tus duelos y contigo secar tus lágrimas en el abrazo del Padre, que es el gran consuelo. Por tanto, tendrás que ayudar a su sostenimiento y no ser un gorrón. 

Finalmente, te has preguntado alguna vez: ¿Que desean tus muertos desde su nueva vida? ¿Misas, flores, velas, penitencias, una tumba de mármol…? Te lo pondré muy claro. Procura recordarlo y eliminar todas las tontas imaginaciones con que te manipularon. Lo que ellos desean, lo estoy oyendo con toda claridad: 

- Aprovecha bien mis buenos ejemplos. 

- No te dejes arrastrar por mis errores. 

- Sigue tu camino y despliega todos tus dones. 

- Estoy feliz en los brazos del Creador. Intenta venir lo más crecido posible. 

¡Esto que te cuento es lo urgente, realista y espiritualmente eficaz! Lo otro, los negocios espirituales y el "dios negociador", son pura idolatría.






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