18 mayo, 2026

Meditación atea

 

Lo que me escribe un lector confundido por los "dioses reinantes"

  

Estoy caminando en la cornisa del ateísmo. Quisiera no caer allí. Y si me quedara en territorio creyente, entonces solo podría hacerlo como aquí te confieso.

Por algunos momentos sí creo... Y cuando me parece que estoy creyendo, creo que estamos en manos de la pura Bondad. 

A ratos puedo imaginar un Dios, parecido a un "padre bueno", "creador de todo el universo" y "amante todopoderoso" 

¿Todopoderoso? ¿Cómo? 

La más bella descripción, que he encontrado acerca de cómo es Dios, es la que está escrita en la primera carta de Juan: "El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor" (1Juan 4,7). 

Me impacta esa afirmación: Dios es Amor. Para ser más preciso: Dios es Ágape. "Ágape" significa donación, amor compartido. Que no busca algo a cambio, solo darse. Un amor que busca hacerle bien al otro porque sí, gratis. 

Es lo contrario del amor interesado, el que da poco o da para obtener algo a cambio o da aquello que no le sirve. Dios no tiene nada que ver con eso, Dios se da todo en abundancia. 

Dios ama, quiere que seamos felices, quiere que podamos experimentar una vida bella, que estemos contentos con la vida que nos está regalando.

Dios no quiere que le demos nada a cambio, nos da todo regalado, gratis, porque desborda amor. 

Dios no necesita nada de nosotros, ni agradecimiento, ni alabanzas, ni pedidos. Dios es solo amor desbordado. 

Dios quiere que todos seamos plenos, felices, y que nos amemos, unos a otros con el mismo amor con que él nos ama. 

Sin embargo, todos somos testigos de muchas desgracias, de cientos de miles de personas que sufren abandono, tristeza y, lo peor de todo, maltratos horribles y períodos de su vida espantosos. 

¿Y entonces? ¿No le importa a Dios el sufrimiento? ¿No puede hacer nada para aliviar los sufrimientos? 

Algunos creen que sí puede. Y que lo hace cuando Él quiere y como Él quiere. Algunas personas creen que si le rezan mucho a Dios, entonces sí interviene a favor de esos pocos que le rezan. Algunos creen que Dios puede cambiar las cosas cuando se le ocurra y que puede mirar para otro lado si así lo desea. 

¿Entonces, Dios tiene su grupito de preferidos a los cuales les hace favores preferenciales? 

Presume de ello la Iglesia católica cuando sostiene la mentirota de que es "pobre para los pobres" o de que existen preferencias de Dios por una nación, unas personas o una religión. 

Ese Dios sería un "dios mezquino y arbitrario", que solamente le da al que le cae bien y no le da al que le cae mal (a un pecador, por ejemplo). 

Ese "dios" que solamente ama a los que le piden, sería un monstruo, un loco. Eso no es ágape, puro amor de donación. Que poco se acepta que Él no hace "acepción de personas" y ama a todos por igual, infinitamente. 

Cuando creemos que Dios es Amor, entonces no hay lugar para la mezquindad. Dios NO les da a unos, mientras les niega a otros. Dios NO protege a unos, mientras deja desprotegidos a otros. Dios NO le regala dones a unos, mientras les cierra la mano a otros. Dios NO regala salud a unos, mientras deja que padezcan enfermedades otros. 

¿Cómo pueden pensar que Dios solo escucha a quienes le suplican, mientras desoye a quienes no le dirigen la palabra? ¿Qué Dios les habla a algunos, mientras les da la espalda a otros? ¿Qué Dios ama a unos, porque le muestran amor, mientras es indiferente con quienes no le aman? 

Si fuera un Dios selectivo, sería un "dios loco y arbitrario", con quien no tendría sentido tratar de entablar una relación. Sería un "dios delirante" del que no sabríamos con qué nos puede salir. Estaríamos perdidos desde el día en que fuimos concebidos.

Pero si creemos que Dios ama siempre y a todos sin discriminación, seguimos con un problema: Ver tantos sufrimientos, tantas crueldades en el mundo… 

¿Cómo podemos decir que Dios está amando a una niña violada por su padre? 

¿Cómo podemos decir que Dios está amando a una madre que va presenciando la enfermedad terminal de su hijito? 

¿Cómo podemos explicar que Dios está amando a unos pobres refugiados de un país desolado, a quienes están matando con machetes? 

¿Y entonces? ¿En qué quedamos? 

Dios interviene en este mundo dándose a sí mismo, siempre y sin mezquindades ni distinciones. 

Sí, siempre está presente. Aún en las peores desgracias está llamando a todos y cada uno a amar.

¿De qué manera puede estar amando incondicionalmente? Nos está sosteniendo en la existencia amando. Si no, desapareceríamos. Lo mismo que todo lo creado. 

¿Puede intervenir siempre y sin discriminación? 

Sí, puede y, de hecho, interviene como he dicho. Pero tiene un límite que no puede pasar: Nuestra "LIBERTAD", a la que ha entregado la gobernanza de este mundo. Y lo que da no lo quita porque es fiel y no un "tirano voluble y caprichoso". 

Dios no puede hacer ningún bien, por aquí o por allá, con sus propias manos. No puede meter sus manos cuando se le ocurra, arbitrariamente, para hacerles favores a algunos que tienen suerte. Dios solamente puede amar desde los gestos de amor que realicemos sus criaturas.

Dios está atado de manos y solamente cuenta con nuestras manos para amar. Dios, solamente puede actuar desde lo que dejó hecho y bien hecho en la Creación evolutiva, impregnada de sí mismo, incluidas todas y cada una de sus criaturas.

Desde su eternidad sólo puede intervenir en el tiempo a través de nuestro interior, donde ya dejó sembrada su propia presencia. 

Solo puede intervenir desde la "profundidad de la conciencia" de cada persona. Solo puede intervenir desde el "deseo de hacer el bien", que sembró en cada uno. Solo puede intervenir provocando, desde dentro, el deseo de amar a su "imagen y semejanza". 

Dios no puede mover ni siquiera un alfiler con sus manos para favorecer a alguno mientras abandona a su mala suerte a otros. Dios ha impreso en nuestro ser íntimo el deseo de amarnos unos a otros, el deseo de buscar, el deseo de progresar. Nuestra corta vida está impulsada por el "dinamismo de crecimiento". 

Dios está dentro de nosotros actuando pero impotente. Está amando, pero no manipulando. Está llamando, pero no obligando a escucharlo. Dios no es un titiritero, habita en el interior de cada criatura susurrando, suplicando impotente que nos amemos y amemos a los otros. 

Dios es amor sin límites, y su amor es ilimitado. Pero su intervención está curiosamente limitada, porque Dios no hace acepción de personas, ni puede meter su "infinitud eterna" en el "tiempo y espacio limitados" en que nos movemos.


Pedirle favores a Dios es tratarlo mal, es rebajarlo. Pedirle que sea bueno es ridículo, es ofenderle, aunque no pueda ofenderse.

Pensar que puede ser bueno con algunos, y que puede ignorar a otros, es una cosa muy fea, aunque la rutina nos haya cegado. 

Dios es Amor infinito. Pero nuestras manos y las de todos los seres humanos son las únicas manos con las que cuenta Dios, dentro de nuestro limitado mundo, para que se cumpla su deseo de que nos amemos y crezcamos, de que nos ayudemos unos a otros con el mismo amor con el que él nos ama. 

Su donación está resumida en la Naturaleza que produce todo lo que necesitamos para vivir y progresar en paz y amor, del que nació toda la Creación.


Muchas doctrinas y prácticas de la Iglesia católica, en la que nací, son confusas y contradictorias, idolátricas en gran medida. Lo que me ha  obligado a mantenerme al margen por higiene mental y religiosa. He renunciado a proponer cambios a la Iglesia en general y a las iglesias en particular. No hay interés en cambiar nada, es una evidencia. Mucha publicidad huera, mucho incienso, mucha paja y muy poco grano.

Están completamente abroquelados en un sistema de pensamiento cerrado, convencidos de que son portadores de la verdad, tanto o más que los judíos que condenaron a Jesús. Imposible avanzar con esta gente, aunque se llamen cristianos.

Diego Quiroga
Arquitecto
ARGENTINA


Estos son mis Libros Digitales.

Puedes pedirlos a:  jairoagua@gmail.com 

Los recibirás en tu correo-e gratuitamente.













 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aporta tus Comentarios con toda libertad

Meditación atea

  Lo que me escribe un lector confundido por los "dioses reinantes"     Estoy caminando en la cornisa del ateísmo . Quisiera no ...